Drenaje Linfático

Inicio / Drenaje Linfático

El drenaje linfático es una técnica de fisioterapia que tiene como objetivo facilitar la circulación linfática mediante un masaje suave y lento. Este tratamiento se utiliza para que los líquidos y sustancias acumulados en el espacio extracelular (edema o hinchazón) puedan ser movilizados y eliminados.

Existen dos tipos de drenaje linfático: el manual y el mecánico. El primero se realiza de forma manual por un fisioterapeuta especializado, mientras que el segundo se realiza con aparatología específica, como la presoterapia, que sirve para emular el trabajo de un profesional. La presoterapia es una máquina que utiliza cambios de presión para conseguir un efecto masaje, beneficiando así la circulación sanguínea y linfática. Se suele utilizar con fines más estéticos que sanitarios.

El drenaje linfático manual es un tipo de tratamiento no invasivo que se realiza, sobre todo, de forma manual, aunque también podemos encontrar aparatología específica. Desde un punto de vista sanitario y valorando el efecto y el éxito del método, un profesional siempre podrá focalizarse en determinadas zonas si identifica una mayor afección, adaptando el tratamiento en función de los resultados. En cambio, en la presoterapia los cambios de presión en las botas o manguitos neumáticos son de tipo continuo, lo que impide la adaptación o personalización del servicio.

Los efectos del drenaje linfático manual incluyen: efecto drenante, efecto relajante, efecto analgésico y efecto defensivo-inmunitario. Además, este tipo de tratamiento puede ser beneficioso para las personas que sufren linfedemas y lipedemas, problemas circulatorios, procesos digestivos como el estreñimiento y mastitis.